Guadalajara. 21/12/2008-- Alicia Caldera creció en la radio. Con una trayectoria de 20 años, esta licenciada en letras comenzó su carrera en Este era un Gato, el primer programa infantil producido en Radio UdeG. La emisión que actualmente produce, Dimensión Colorida, cumplió siete años en agosto pasado y los festejaron “haciendo radio”. Celebran, también el tercer lugar del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuters 2008, —dotado de mil euros— por la emisión dedicada a Alemania. Estos programas infantiles, explica Caldera, tienen como objetivo formar públicos y han sido un semillero de productores y locutores. “Soy sumamente feliz haciendo este programa. Ver crecer a los chavos, ser parte de su vida, verlos comprometerse”.
¿Cómo es la experiencia de trabajar con niños?
Es poca madre. Tienes que ser muy paciente, dejar que el niño desarrolle su idea de la manera que tenga que desarrollarla, porque hay niños que lo hacen corriendo alrededor de la radio. Entonces tienes que esperar. El niño trabaja en su momento, en su espacio y de la forma que él decide. Tienen una manera particular de hacer las cosas, que no es la que nosotros como adultos tenemos.
¿Cómo es esa manera particular?
El niño vive su vida, y a partir de su vivencia genera ideas que pueden aplicarse a lo que él mismo se está pidiendo para tener el producto.
¿Cuáles han sido los frutos de Dimensión Colorida?
Tenemos un programa que a mí y a los chavos les gusta mucho. Cada uno de los niños tiene crecimientos individuales importantísimos. Y nos dieron el tercer lugar del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuters. Lo chido del premio es que cuando nos lo estaban dando una parte del jurado contó que deliberaron durante mucho tiempo si lo que hacían los chavos era periodismo o no. Total que después de que se deschongaron decidieron que sí era periodismo, pero un periodismo desde la visión infantil.
¿Qué visión tienen los niños de la información?
Todo es nuevo, todo es descubrimiento. Y a partir del descubrimiento, la pasión por el aprendizaje, todo les sorprende, todo les llama la atención. Aun cuando creemos que esta generación que nació con la Internet no se sorprende, vemos que conforme van investigando, y se meten un poco más allá que la tecnología, aprenden que el hecho de que esté la información ahí no es aprehenderla, todo es sorprendente. Y a partir de la sorpresa se da la ludicidad y la alegría de saber cosas nuevas que a nosotros tal vez nos parecen muy obvias.
¿Cómo han sido estos veinte años de trayectoria?
Estar en la radio es como estar en mi casa. Y es extraño, porque todo lo que pienso lo pienso en sonidos o en palabras. Todas mis ideas se generan e ingresan a través del sonido o del lenguaje. Ha sido padre porque es mi forma de vivir. Por supuesto que tienes tus altibajos porque las circunstancias han sido muy diferentes durante los veinte años que he estado aquí: hay momentos oscuros y luminosos. La ludicidad que me da esta radio en particular es maravillosa: la manera de poder ser creativo para generar productos de calidad que puedan marcar la diferencia, o que puedan ayudar a crear una comunidad mucho más comprometida, más demócrata, eso es lo que me tiene aquí.
¿Qué es lo que distingue a esta radio?
La forma diferente de producir el sonido, en el sentido de que es una radio creativa que pretende ser innovadora; que también tendría que ser innovadora de sí misma, generadora de nuevas cosas que no se han hecho aquí mismo. Lo que se busca es que pueda ayudar a la formación de la ciudadanía, ya sea informando cosas que sean importantes, relevantes, necesarias, y ofreciendo un espacio de acompañamiento respetuoso del otro, de creatividad, en donde también generes en el otro una semillita de generación de ideas.
¿Qué es lo que debería innovarse?
Tenemos que atrevernos a hacer más cosas, a ser un poco más juguetones. Si nos reímos de lo que pasa alrededor de nosotros mismos, si analizamos lo que sucede sin ponernos tan corbatudos, podría darnos un respiro.
¿No es difícil hacer eso en una radio institucional?
Es difícil mediar hasta dónde puedo jugar, pero precisamente es ahí donde entra la creatividad, la información y todo el bagaje cultural que se supone debemos tener como para hacer algo juguetón pero inteligente.
Frente a otros medios, ¿cuál es el encanto de la radio?
Su encanto es lo mismo que la hace difícil, que es efímera. La radio es contundente, para que de primera oída pueda entenderse un mensaje completo. Si no construiste sonoramente tu mensaje de manera efectiva, se perdió.
¿Cuáles han sido los retos de estos 20 años?
Ser propositiva todo el tiempo.
¿Cómo es la experiencia de trabajar con niños?
Es poca madre. Tienes que ser muy paciente, dejar que el niño desarrolle su idea de la manera que tenga que desarrollarla, porque hay niños que lo hacen corriendo alrededor de la radio. Entonces tienes que esperar. El niño trabaja en su momento, en su espacio y de la forma que él decide. Tienen una manera particular de hacer las cosas, que no es la que nosotros como adultos tenemos.
¿Cómo es esa manera particular?
El niño vive su vida, y a partir de su vivencia genera ideas que pueden aplicarse a lo que él mismo se está pidiendo para tener el producto.
¿Cuáles han sido los frutos de Dimensión Colorida?
Tenemos un programa que a mí y a los chavos les gusta mucho. Cada uno de los niños tiene crecimientos individuales importantísimos. Y nos dieron el tercer lugar del Premio Alemán de Periodismo Walter Reuters. Lo chido del premio es que cuando nos lo estaban dando una parte del jurado contó que deliberaron durante mucho tiempo si lo que hacían los chavos era periodismo o no. Total que después de que se deschongaron decidieron que sí era periodismo, pero un periodismo desde la visión infantil.
¿Qué visión tienen los niños de la información?
Todo es nuevo, todo es descubrimiento. Y a partir del descubrimiento, la pasión por el aprendizaje, todo les sorprende, todo les llama la atención. Aun cuando creemos que esta generación que nació con la Internet no se sorprende, vemos que conforme van investigando, y se meten un poco más allá que la tecnología, aprenden que el hecho de que esté la información ahí no es aprehenderla, todo es sorprendente. Y a partir de la sorpresa se da la ludicidad y la alegría de saber cosas nuevas que a nosotros tal vez nos parecen muy obvias.
¿Cómo han sido estos veinte años de trayectoria?
Estar en la radio es como estar en mi casa. Y es extraño, porque todo lo que pienso lo pienso en sonidos o en palabras. Todas mis ideas se generan e ingresan a través del sonido o del lenguaje. Ha sido padre porque es mi forma de vivir. Por supuesto que tienes tus altibajos porque las circunstancias han sido muy diferentes durante los veinte años que he estado aquí: hay momentos oscuros y luminosos. La ludicidad que me da esta radio en particular es maravillosa: la manera de poder ser creativo para generar productos de calidad que puedan marcar la diferencia, o que puedan ayudar a crear una comunidad mucho más comprometida, más demócrata, eso es lo que me tiene aquí.
¿Qué es lo que distingue a esta radio?
La forma diferente de producir el sonido, en el sentido de que es una radio creativa que pretende ser innovadora; que también tendría que ser innovadora de sí misma, generadora de nuevas cosas que no se han hecho aquí mismo. Lo que se busca es que pueda ayudar a la formación de la ciudadanía, ya sea informando cosas que sean importantes, relevantes, necesarias, y ofreciendo un espacio de acompañamiento respetuoso del otro, de creatividad, en donde también generes en el otro una semillita de generación de ideas.
¿Qué es lo que debería innovarse?
Tenemos que atrevernos a hacer más cosas, a ser un poco más juguetones. Si nos reímos de lo que pasa alrededor de nosotros mismos, si analizamos lo que sucede sin ponernos tan corbatudos, podría darnos un respiro.
¿No es difícil hacer eso en una radio institucional?
Es difícil mediar hasta dónde puedo jugar, pero precisamente es ahí donde entra la creatividad, la información y todo el bagaje cultural que se supone debemos tener como para hacer algo juguetón pero inteligente.
Frente a otros medios, ¿cuál es el encanto de la radio?
Su encanto es lo mismo que la hace difícil, que es efímera. La radio es contundente, para que de primera oída pueda entenderse un mensaje completo. Si no construiste sonoramente tu mensaje de manera efectiva, se perdió.
¿Cuáles han sido los retos de estos 20 años?
Ser propositiva todo el tiempo.
(milenio.com)
(foto: Alicia Caldera)


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