lunes, 9 de febrero de 2009

CORNATEL Y LA LEY

Quito, Ecuador; 10/02/2009-
No hay peor ciego que el que no quiere ver. Actualmente en el Ecuador hay peligro de intervención, disfrazada, en los medios de comunicación por una Resolución del Consejo Nacional de Radiodifusión y Televisión que apunta contra las encuestas, consultas o sondeos de opinión que realizan estaciones de radio y canales, a fin de que no contengan afirmaciones que puedan dañar la “honra y el buen nombre de las personas”.
Para semejante paso utiliza la Constitución de Montecristi que, en su Art.18, consagra el derecho de toda persona a recibir información “veraz, verificada, oportuna y contextualizada…”. Pero el Conartel no ha tenido en cuenta lo que sigue en el mismo Art. 18: “sin censura previa acerca de los hechos, acontecimientos y procesos de interés general y con responsabilidad ulterior”.
Para nadie es novedad que el actual Gobierno es adverso a la prensa, a la que califica de corrupta; y a los periodistas, de bestias salvajes.
Algunos subalternos posiblemente desean callar a determinados periodistas, entre otros a Carlos Vera y Bernardo Abad, quienes preguntan al público, mediante consultas o sondeos de opinión, los más diversos temas.
La dirección es clara: hay que denostar a la prensa calificándola de corrupta, para que la ciudadanía termine por no creer en el periodismo escrito, televisado o radiodifundido.
Pero la ciudadanía es el gran juez sobre la conducta de los medios. Cabe temer que a título de ‘información veraz’ más adelante se pretenda que el texto de la consulta pase por calificación de Conartel; y si dice que no es veraz, la prohíba.
Se nota claramente que los textos legales vigentes sobre libertad de expresión, emanadas de la Declaración Universal de Derechos del Hombre, de la ONU (diciembre 10 de 1948); del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, aprobado en New York el 19 de diciembre de 1966; la Convención Americana de Costa Rica, de 22 de noviembre de 1969, no tienen valor alguno para Conartel, pese a que la Constitución vigente, aprobada en Montecristi, establece que es la cabeza, pero el segundo lugar está constituido por las convenciones internacionales (Art.425)Deberían interesarse, en el puro campo profesional, por la Encuesta Internacional sobre el Acceso a la Información, realizada para la Federación Internacional de Periodistas y la ONU (1992). Ilustrando con una serie de sucesos de importancia mundial, concluye: “Los periodistas investigadores han desempeñado un papel fundamental en el descubrimiento de ejemplos de inmoralidad, mala administración y abusos por parte de las autoridades”. “Los reportajes de investigación son reportajes sobre información que ha sido deliberadamente ocultada y que es motivo de preocupación entre los lectores”. Es cierto: no hay peor ciego que el que no quiere ver.
(el comercio)

No hay comentarios: