San Juan, Puerto Rico; 12/08/2009- (EFE).-La música cristiana ha tomado un rumbo de grandes proporciones en las emisoras de radio y conciertos hasta convertirse en una parte sustancial del mercado de la industria del entretenimiento, según coinciden artistas y las casas discográficas.
A pesar de la crisis que afecta a todo el mercado de la música, los artistas cristianos siguen vendiendo y atrayendo el interés, según explicó a Efe Jorge Pino, vicepresidente de la compañía de discos Venemusic Internacional.
Venemusic se ha convertido en los últimos años en la empresa principal para la mayoría de los principales cantantes de música cristiana como Marcos Witt, Samuel Hernández, Alex Campos, los grupos Son by Four, Tercer Cielo, Daniel Calveti, Noemí Luz, entre otros.
Pino, quien se considera un católico no practicante, afirmó que el auge que ha tomado la música cristiana en las emisoras populares de radio y en el número de conciertos se explica porque "el mundo necesita un poco de paz y de felicidad, y un lugar de esperanza".
"Es el futuro de los futuros. Es una música que se está expandiendo. Hemos cruzado fronteras. Estamos llegando a las principales emisoras", aseguró Pino.
Añadió que el éxito que han tenido los cantantes cristianos en rebasar los esquemas de que sus canciones se toquen en las principales emisoras de radio se debe a "una gran honestidad en su música, respeto a su público y paz".
El ejecutivo argentino reconoció que aunque en las principales emisoras populares de radio es común escuchar canciones de música cristiana, en Estados Unidos es "un poco más difícil, y lento".
Señaló que varias emisoras en Estados Unidos, como en Miami y California, "están creciendo" al dedicarle más tiempo a la música cristiana.
Venemusic también fue la compañía que estuvo a cargo de la producción del disco "Para Ti" (2004), del cantautor dominicano Juan Luis Guerra.
La empresa además tiene a su cargo a otros artistas como el reguetonero puertorriqueño Tito "El bambino", el baladista argentino Axel, el grupo de bachata Marcy Place, Plácido Domingo, Andrea Bocelli y el dominicano Héctor "El Torito" Acosta, mientras que próximamente esperan por la firma del rapero boricua Cosculluela.
Por su parte, Juan Carlos Rodríguez, cantante de Tercer Cielo, destacó que el apoyo que han obtenido de sus seguidores ha sido "por la misma necesidad de escuchar canciones de ayuda y de fe".
"Las emisoras se han dado cuenta de que atrae y que no tienen que envidiarle a ninguna otra música y que ayuda a la sociedad. Ellos mismos nos lo testifican", abundó.
Rodríguez, quien junto a su esposa Evelyn Herrera forman Tercer Cielo, sostuvo que la unión entre los cantantes de cristianos también ha sido una base para el éxito.
"El mundo cristiano también tiene que ver con la unión y eso es muy importante. En la unión es que está la fuerza. Cada cual tiene su momento y trabajamos con un mismo propósito: trabajar unidos", aseguró.
La música cristiana también ha roto con varios esquemas del género, al integrar a cantantes de otros géneros, como el rapero puertorriqueño Divino, quien se ha destacado últimamente por sus colaboraciones en "Me arrodillo ante Ti", junto a Abraham y "Todo se lo debo a Él", con Marcos Yaroide.
Sin embargo, uno de los cambios más drásticos de algún artista a promover su música con mensajes de alabanza y recogimiento, han sido los legendarios salseros boricuas Richie Ray y Bobby Cruz, con una carrera de más de 45 años.
Discos como "Jala jala y Boogaloo" (1967), "Los durísimos" (1968), "Agúzate" (1969) y "Sonido bestial" (1970) fueron grandes éxitos de la primera época Ray y Cruz, pero la fama comenzó a pasarles la factura en forma de adicciones y problemas de faldas.
Fue entonces cuando Ray sintió que debía seguir los pasos del Todopoderoso. Luego, Cruz, viendo los cambios que vivía su compañero, decidió unirse a una mejor vida.
En un primer momento, la popularidad y las ventas de los salseros decayó, pero la canción "Juan en la ciudad", versión salsera de la parábola bíblica del "hijo pródigo" incluida en el disco "Reconstrucción" (1976), volvió a conquistar los corazones de sus seguidores.
A pesar de la crisis que afecta a todo el mercado de la música, los artistas cristianos siguen vendiendo y atrayendo el interés, según explicó a Efe Jorge Pino, vicepresidente de la compañía de discos Venemusic Internacional.
Venemusic se ha convertido en los últimos años en la empresa principal para la mayoría de los principales cantantes de música cristiana como Marcos Witt, Samuel Hernández, Alex Campos, los grupos Son by Four, Tercer Cielo, Daniel Calveti, Noemí Luz, entre otros.
Pino, quien se considera un católico no practicante, afirmó que el auge que ha tomado la música cristiana en las emisoras populares de radio y en el número de conciertos se explica porque "el mundo necesita un poco de paz y de felicidad, y un lugar de esperanza".
"Es el futuro de los futuros. Es una música que se está expandiendo. Hemos cruzado fronteras. Estamos llegando a las principales emisoras", aseguró Pino.
Añadió que el éxito que han tenido los cantantes cristianos en rebasar los esquemas de que sus canciones se toquen en las principales emisoras de radio se debe a "una gran honestidad en su música, respeto a su público y paz".
El ejecutivo argentino reconoció que aunque en las principales emisoras populares de radio es común escuchar canciones de música cristiana, en Estados Unidos es "un poco más difícil, y lento".
Señaló que varias emisoras en Estados Unidos, como en Miami y California, "están creciendo" al dedicarle más tiempo a la música cristiana.
Venemusic también fue la compañía que estuvo a cargo de la producción del disco "Para Ti" (2004), del cantautor dominicano Juan Luis Guerra.
La empresa además tiene a su cargo a otros artistas como el reguetonero puertorriqueño Tito "El bambino", el baladista argentino Axel, el grupo de bachata Marcy Place, Plácido Domingo, Andrea Bocelli y el dominicano Héctor "El Torito" Acosta, mientras que próximamente esperan por la firma del rapero boricua Cosculluela.
Por su parte, Juan Carlos Rodríguez, cantante de Tercer Cielo, destacó que el apoyo que han obtenido de sus seguidores ha sido "por la misma necesidad de escuchar canciones de ayuda y de fe".
"Las emisoras se han dado cuenta de que atrae y que no tienen que envidiarle a ninguna otra música y que ayuda a la sociedad. Ellos mismos nos lo testifican", abundó.
Rodríguez, quien junto a su esposa Evelyn Herrera forman Tercer Cielo, sostuvo que la unión entre los cantantes de cristianos también ha sido una base para el éxito.
"El mundo cristiano también tiene que ver con la unión y eso es muy importante. En la unión es que está la fuerza. Cada cual tiene su momento y trabajamos con un mismo propósito: trabajar unidos", aseguró.
La música cristiana también ha roto con varios esquemas del género, al integrar a cantantes de otros géneros, como el rapero puertorriqueño Divino, quien se ha destacado últimamente por sus colaboraciones en "Me arrodillo ante Ti", junto a Abraham y "Todo se lo debo a Él", con Marcos Yaroide.
Sin embargo, uno de los cambios más drásticos de algún artista a promover su música con mensajes de alabanza y recogimiento, han sido los legendarios salseros boricuas Richie Ray y Bobby Cruz, con una carrera de más de 45 años.
Discos como "Jala jala y Boogaloo" (1967), "Los durísimos" (1968), "Agúzate" (1969) y "Sonido bestial" (1970) fueron grandes éxitos de la primera época Ray y Cruz, pero la fama comenzó a pasarles la factura en forma de adicciones y problemas de faldas.
Fue entonces cuando Ray sintió que debía seguir los pasos del Todopoderoso. Luego, Cruz, viendo los cambios que vivía su compañero, decidió unirse a una mejor vida.
En un primer momento, la popularidad y las ventas de los salseros decayó, pero la canción "Juan en la ciudad", versión salsera de la parábola bíblica del "hijo pródigo" incluida en el disco "Reconstrucción" (1976), volvió a conquistar los corazones de sus seguidores.
EFE


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